Antes de iniciar un entrenamiento para la competencia Ruta de las Iglesias

En un control médico-deportivo se interroga al atleta y se realiza un examen físico detallado, indagando sobre la presencia de antecedentes familiares, de problemas cardiacos congénitos y de factores de riesgo cardiovascular. Se buscan también antecedentes de lesiones deportivas, para ver si alguna de ellas no ha sido completamente rehabilitada y pudiera reagudizarse al preparar para la carrera. En algunas situaciones el médico puede realizar una prueba de esfuerzo, que recrea las circunstancias del esfuerzo físico en un laboratorio. De este modo se pueden hallar alteraciones en el aparato cardiovascular que hayan pasado desapercibidas por no haber generado ningún tipo de síntomas hasta el momento. También se analiza la biomecánica del corredor y se verifica el tipo de calzado que utiliza o debería utilizar, como forma de contribuir a reducir el riesgo de lesiones y molestias.

Exámenes de sangre

  • Los exámenes de sangre más comunes incluyen:
  • Recuento de células en sangre. El examen mide el nivel de distintos tipos de células en la sangre. Al determinar si hay demasiadas insuficientes células de cada tipo, puede ayudar a detectar una variedad de enfermedades o infecciones.
  • Química sanguínea. La química básica de la sangre mide los niveles de ciertos electrolitos, como el sodio y el potasio, en la sangre. Los doctores solicitan este tipo de prueba para ver si hay algún tipo de problema en los riñones, diabetes, trastornos del metabolismo o daño en los tejidos.
  • Cultivo de sangre. Un cultivo de la sangre puede necesitarse cuando una persona tiene los síntomas de una infección como por ejemplo, fiebre alta y escalofríos y el doctor sospecha que la bacteria se ha propagado en la sangre. Un cultivo de sangre enseña qué tipo de germen está causando la infección, lo cual determinará cómo debe ser tratada.
  • Examen del funcionamiento del hígado. Los exámenes para confirmar el funcionamiento del hígado valoran cómo está funcionando el hígado y detectan cualquier tipo de daño o inflamación que pueda haber en el hígado. Los doctores típicamente solicitan uno de estos exámenes cuando quieren ver signos de una infección viral como la monocleosis o daño en el hígado por otro tipo de problemas.

Exámenes de radiología

  • Rayos X. Los rayos X pueden ayudar a encontrar una variedad de condiciones, incluyendo huesos rotos e infecciones en los pulmones, etc.
  • Examen de heces. Las heces fecales dan información sobre lo que ocurre cuando se tiene problemas en el intestino u otra parte del sistema gastrointestinal. El doctor puede que ordene exámenes de heces si tiene sospechas sobre condiciones como alergias, una infección, o problemas digestivos.
  • Análisis de orina. Sirven para asegurarse de que los riñones están funcionando apropiadamente o cuando ellos sospechan que una infección puede ocurrir en los riñones o en la vejiga.
  • Electrocardiografía (EKG). Los EKG miden la actividad eléctrica del corazón para ayudar a evaluar su función e identificar ciertos problemas, El EKG puede ayudar a determinar las pulsaciones y el ritmo cardiaco, el tamaño y la posición del corazón y ver si hay algún daño presente. Esta prueba también puede detectar ritmo cardiaco anormal, defectos congénitos del corazón y tejido del corazón que no esté recibiendo suficiente oxígeno.

Conclusión

Lo que si es un hecho que en la actividad deportiva no importa si se es profesional o amateurs, de alto o bajo rendimiento hay que tener en cuenta que la vida corre un gran riesgo si el interesado no va a realizarse una valoración médica antes de iniciar el entrenamiento deportivo.

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