Comer antes, y después de ejercitarnos es muy importante para los corredores y tiene un efecto positivo en nuestro rendimiento y recuperación.

Al comenzar a correr, no deberías sentir que estás muy lleno ni hambriento. No querrás comer inmediatamente antes de correr porque podría causarte calambres. El correr con el estómago vacío puede provocar que te quedes sin energía. Tu mejor opción es comer algo liviano o comida más o menos de 2 a 2 ½ horas antes de comenzar a hacer ejercicio.

Escoge algo que sea alto en carbohidratos y bajo en grasas, fibras y proteínas. Algunos ejemplos de un buen combustible pre-ejercicio incluyen: un pan tostado con mermelada, un plátano, una barra nutritiva, o un cereal con una taza de leche, es aconsejable ingerir una porción de nueces o almendras. Estas proveen una alta cantidad de vitamina E.

No consumas comida con mucha grasa, alta en fibra o muy condimentada, ya que pueden causar malestar gastrointestinal.

Lo que debes comer el día antes de la carrera

Tu nutrición el día antes a tu carrera es muy importante para tu rendimiento y bienestar.

Debes asegurarte de aumentar el porcentaje de carbohidratos en tu dieta, no las calorías generales. Igualmente, puedes consumir algunas proteínas pero, por ejemplo, en lugar de comer pollo con arroz, come arroz con pollo.

Las pastas, el arroz, las papas, las frutas, las verduras, y los panes son buenas fuentes de carbohidratos.

Evita las comidas que generen gases como los frijoles, la col el brócoli y cualquier tipo de comida que pueda causar malestar estomacal, evita alimentos muy condimentados.

No pruebes alimentos nuevos antes de la carrera y bebe bastante agua.

Lo que debes comer luego de la carrera

Luego de la carrera, querrás reponer la energía, hidrátate bien, un plátano te ayudará a reponer tus energías. Si comes un poco después de haberte ejercitado, puedes ayudar a acelerar la recuperación muscular por tu esfuerzo.